19 sept 2007

DesCONCIERTO

¡Aloja público practicante del viejo deporte extremo “ALPEDISMO”! SOY EL CHAPULÍN CO… digo… CERO y les doy la bienvenida a esta nueva edición de THE TRUTH BEHIND THE CRAP. Realmente no estoy muy inspirado para insultarlos a todos ustedes por no tener otra cosa que hacer más que leer esta porquería, así que pasaré a decir idioteces.

Hoy es miércoles 19 de Septiembre del 2007… y siendo un oyente no fanático de Soda Stereo, estoy al tanto de que volvieron a juntarse y de toda la emoción de las masas por el inaudito y tan esperado suceso. Sin embargo, NO VOY A IR A SU RECITAL.

Ustedes, gente sin nada que hacer, fueron a un concierto seguramente. Por mi parte, solamente fui a uno en toda mi vida y terminé como el O-G-T. Después de tal… cosa, pasé a preguntarme, ¿Por qué la gente quiere ir a los conciertos? Y mi respuesta, tras varias horas de pensamiento en el trono, fue: porque la gente ES IDIOTA.

¿¿¿¿¿¿POR QUÉ todavía me preguntan?????? ¡¡¡¡¡¡IDIOTAS!!!!!!!

ACLARO QUE no voy a poner de ejemplo el concierto tan esperado de Soda, porque es SEGURO que voy a conseguir más insultos que De La Rúa saliendo del gobierno.

Ahora, para mí, un concierto es una ciencia, y voy a decir porqué:

1) Empezando por la gente que, gracias a su increíble capacidad para buscar y encontrar cosas sin utilidad en internet, se entera antes que nadie que el concierto de su banda favorita esta llegando, provocando que la euforia brote cual grano de pus y se disperse el chisme como un resfrío. Estas personas, eventualmente, se agrandan y empiezan a preguntarle al que esté al lado “¿Vas a ir al concierto?” diciendo entrelineas “yo me enteré antes que vos, ¡soy LO MÁS!”. Por supuesto, sus pobres victimas no tienen la más puta idea de que carajo está hablando este sicótico y presumido nerd hasta que empiezan a captar la idea y confirmar dudas. Una vez que el susodicho nerd dispersa la información, más y más gente se copa y empieza a divulgar el suceso, haciendo una hermosa cadena de imbésiles.

¿No es interesante el hecho de que si se trata de una banda es de gusto general, la emoción es común, pero si se trata de un solista como Ricardo Arjona, la emoción es exclusiva del público femenino, haciendo que el cantante sea más odiado que el flaco que se tira un pedo en el ascensor lleno?

2) La segunda fase de la paranoia ocurre cuando ya toda la población está al tanto de que tal banda o solista está por dar un recital. Hecho que despierta mi más profundo odio debido a que todas las estaciones de radio, con la excepción de las transmisiones religiosas que nadie escucha, pasan temas de la banda/cantante durante la mayor parte del día como si la infinidad de músicos que hay en el planeta desapareciera. Lo peor de todo es que cuando NO pasan temas de este artista por un período de tiempo, la gente se comunica a la radio pidiendo “algún tema” del músico aclamado, llevando a los productores de la radio a pasar EL MISMO TEMA una y otra, y otra, Y OTRA, Y OTRA VEZ. Lo mismo pasa cuando los artistas sacan un CD nuevo, yo estuve durante 2 meses despertándome con alguna de los Red Hot Chili Peppers, al punto de decir ¡¡¡¡¡¡YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!! Mandando todos los CD que tenia de dichos artistas a la recalcada concha de su puta madre. También podría mencionar la ansiedad de la gente y sus cuentas regresivas por la causa, haciendo de estos individuos unas pobres victimas de mi palo de golf. Tampoco nos olvidemos de las minas SUPER DESAFINADAS que se la pasan cantando en el laburo (o en otros lados) alguno que otro tema del cantante. Juro por dios que tuve una compañera que pasaba a gritar un tema de Arjona porque era “RE-FANA” del famoso guatemalteco. Como podrán imaginar, termino flotando en el río con el cráneo abierto… YO NO FUI…

3) En la tercera etapa nos encontramos con el problema económico… LAS ENTRADAS. Las empresas son ADORABLES en este punto crítico para todos los argentinos. El grito de “¿¿¿¿¿¿400 PESOS POR UNA ENTRADA??????” lo dice todo. ¡¡¡MANGA DE CHORROS!!! Los negociantes saben que las masas son estúpidas; les encanta jugar con nosotros y con nuestros deseos. Un ejemplo fuera de los conciertos son los celulares. Cada vez que viene algún artista al país, las telefónicas siempre agarran un celular barato, le ponen tonos mp3 que suenan a un ganso siendo violado analmente por un paraguas abierto y lo venden mucho más caro. Lo peor es que la gente lo compra por fanatismo, INCLUSO GENTE QUE YA TIENE UN CELULAR. Me encanta como las compañías no esperan ni un minuto en sacar un producto especialmente diseñado para la ocasión en lugar de dar mejores servicios. Hablando de fanáticos, la histeria masiva de éstos los llevan a puntos increíbles, pueden hasta vender sus almas (como si las tuvieran...) para conseguir la entrada. También utilizan variados métodos, la popular entrega de orto por ejemplo. Las carpas frente a las boleterías son moneda común en estas épocas, y me parece raro que justo sea gente que tendría que estar laburando, o sea, ¿pedirán vacaciones para estar como unos boludos en una carpita hecha de forros reciclados y engrudo? En esta etapa ni hace falta mencionar que siempre hay un vivo por ahí que compra una entrada y la revende al doble del precio de ventanilla. SIEMPRE hay un IDIOTA que la compra aun que sea del peor lugar. A nadie le gusta hacer cola, creo.

Llegamos a lo importante… ¡¡¡EL CONCIERTO!!!

a) LA PREPARACIÓN: Con un mes de anticipación, los especimenes humanos que gastaron todo su sueldo en una entrada, empiezan a presumir que tienen la obligación imperial de ir al concierto y que van a salir más temprano del trabajo en ese día. El jefe feliz ¿no? Por lo general, en venganza, el jefecito adorable te da más laburo en ese día en especial ¿para que? NO SÉ. Una semana antes, los homoNOsapiens planean en cómo ir al recital ya que no tienen la más mínima idea de cómo ir mientras siguen presumiendo. Vos por supuesto, sabés como ir, pero… NO LE DECIS.

b) LA IDA: Cuando llegan a 1 Km. de distancia del lugar anhelado, EL EMBOTELLAMIENTO DE TRANSITO ES FENOMENAL. El concierto es en una hora y seguro que un caracol en éxtasis llega antes que los idiotas. Acá, los especimenes tienen dos opciones, quedarse y perderse de la introducción que por lo general son re buenas (por la tele al menos) ó dejar el auto en medio de la ruta e ir caminando. Si es que piensan en esta última opción, realmente DUDO QUE ESTÉS PENSANDO. Su automóvil no va a ser nunca más móvil.

c) LA PUERTA: La triste realidad es que rara vez en un concierto argentino se dio que la puerta esté bien organizada. Toma una eternidad poder pasar al lugar sagrado, y MÁS tiempo todavía encontrar un buen sitio dentro de la zona limitada por tu ticket. Pero si son un ejemplo de lo que no hay que hacer, como la mayoría, se preguntarán en frente del tipo de los boletos…

d) ¿Y EL TICKET?: en tu casa…

e) ¿SOS UN BOLUDO?: más que eso… pero si…

f) EN PLENO CAMPO DE BATALLA: si tuvieron la suerte de no olvidarse el ticket o de que no se lo hallan afanado (aun que lo guarden entre tus genitales, lo pueden robar igual), sus entradas están garantizadas, NO ASÍ SUS VIDAS. Una vez que están dentro del estadio, por lo general, se encuentran a media luz, y la visibilidad no es la mejor. Siempre va a saltar un desubicado que grita muy cerca de del oído “¡¡VAMO’ LO’ PIBE’!!” con el tono de negro villero pero a 100 decibeles. Las cosas que pueden pasar dentro del campo son increíbles, pueden ir desde algo levemente placentero, a algo horriblemente doloroso, pero NUNCA PLACENTERO. El momento ha llegado AL FIN. Se apagan las luces… los artistas aparecen poco a poco… el volumen sube… las luces estallan… ¡¡¡¡EL CONCIERTO EMPIEZAAAAAAAAAAAA!!!! Es en este punto donde todo puede variar. Nunca van a poder escuchar bien lo que es de interés, el que grita incoherencias siempre va a estar presente y cerca, sin importar de quien sea el show. Tampoco ver bien a los artistas, y es recomendable no colarse para el frente porque te hacen cagar. Siempre va a estar AHÍ, tapando la vista, la mina que se sube al novio a mostrar las tetas, lo lamentable es que ni se puede ver el show ni se pueden ver las tetas a la mina. A demás de que cuesta respirar por estar tan apretados, el sudor, los empujones y los gritos no ayudan en NADA y apuesto mi vida a que seguramente habrán encontrado al que levanta los brazos y por debajo aparece una rata peluda con olor a sobaco muerto que desmaya hasta Bruce Lee, no hay forma de escaparse de ese. El que se tira un pedo en tu cara es FENOMENAL, entretiene el hecho que uno puede decir qué fue lo que comió con solo una aspiradita. Algo más, está la culona que te hace mierda las bolas de un culazo, ¡ESTERILIZACIÓN GARANTIZADA! Alejarse de los que saltan es obligación, nunca falta el boludo de las botas que te hace cagar el pié, TODO EL ESTADIO TE VA A ESCUCHAR GRITAR. El circulo de pelotudos al cual accidentalmente te caes y te hacen mierda a mamporros es un buen ejemplo de lo que le puede estar pasando a tu auto si lo dejaste en medio de la ruta en pleno concierto. ¿No es genial el ruido que hace el acople de los músicos? ¿Cómo olvidarnos de los clásicos chorros que meten mano hasta por donde nunca entra la luz? ¿Mencioné a la gorda que se cae y te arrastra a vos con ella? Pero no todo es malo ¡eh! Siempre hay una mano traviesa por ahí que te toca el chorizo, pero cuando te das cuenta de quien es, resulta ser el mas puto del campo. También esta la mina que se excita y saca un poco de culo para que la apoyes, pero siempre terminas con sus pelos dentro de tus fosas nasales. El festejo de estar en medio de una fiesta siempre lleva al salto irregular, el cual te puede hacer mierda los brazos y que se caigan todos a la mierda si UNO se cae. Y todos, sin excepción, son cantantes amateur desafinados y carentes de talento que repiten la letra de los profesionales como idiotas y fuera de ritmo. Si miran al cielo podes ver pasar a la que se desmaya pasando por arriba de todos. Si sos un pobre humano carente de suerte, detrás vas a tener a alguien descompuesto y con el vomito en la boca ¿Dónde pensás que va a vomitar? En el piso NO, ¡SOBRE VOS! Cerca de todos siempre está el que está en pedo y te tira toda la birra encima. La lista de cosas que te pueden pasar en un concierto va desde la gran Charly García meándote encima hasta que el artista no asista al concierto y se haga la verdadera matanza.

g) LA VUELTA: Si estacionaste el auto en un lugar seguro, probablemente seguirá ahí, pero si fuiste el modelo del error, te darás cuenta que tu auto desapareció de la ruta y que puede estar en varios lugares o disperso por varios lugares. Lo que te puede llevar a hacer cosas nunca imaginadas por un hombre heterosexual. ¿IDEAS?

EN CONCLUSION, y con todo el respeto, población alpedista, los conciertos ¡SON UNA MIERDA! Si hay algún artista al cual me gustaría ver, espero a que saque su DVD, y si, SÉ QUE NO ES LO MISMO, y… ¡¡¡NO ME IMPORTA!!! Es mucho más cómodo, más limpio, más agradable y no voy a tener idiotas alrededor mío asfixiándome con sus pestilencias.

Y de nuevo, espero haberlos entretenido, y si no lo logre, ¡¡NO ME IMPORTA!!

Para todos, CERO

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